Hay viajes que uno planifica y otros que simplemente ocurren. Este fue de los segundos. Corría el año 2012 y manejaba por la antigua Panamericana Sur, sin apuro, cuando algo a la izquierda de la carretera me hizo bajar la velocidad. Ahí estaba: un castillo solitario, casi escondido, como si no quisiera llamar demasiado la atención. Así llegué al Castillo de Unanue, en Cañete.
No había carteles, ni anuncios, ni promesas turísticas. Solo una construcción antigua que parecía observar el paso de los autos desde hace décadas.
Se dice que en esta hacienda se crió Hipólito Unanue, figura clave en la historia del Perú. La verdad es que encontré poca información concreta en su momento, y quizá eso hizo la visita aún más interesante: no venía a confirmar datos, sino a caminar un lugar con historia y silencios.
Cómo llegué (y cómo puedes llegar tú) desde Lima
El castillo está ubicado aproximadamente en el kilómetro 194 de la antigua Panamericana Sur, a unos 150 kilómetros de Lima. El trayecto toma entre 2.5 y 3 horas, dependiendo del tráfico.
Recuerdo que pasé la entrada a San Vicente de Cañete, manejé unos 10 minutos más hacia el sur, y ahí apareció. Se ve claramente desde la carretera, al lado izquierdo si vienes desde Lima. Hay una entrada sencilla y, tras caminar unos 40 metros, ya estás frente al castillo.
Es de esos lugares a los que llegas más por curiosidad que por planificación.
Caminar sin prisa, mirar con calma
El paseo no dura más de un par de horas, pero tampoco lo necesita. Es un lugar para caminar despacio, observar los muros, imaginar cómo habrá sido la vida ahí cuando la hacienda estaba viva. Yo lo recorrí sin guía, dejándome llevar por los detalles, por las sombras, por esa sensación de abandono que no es triste, sino más bien reflexiva.
Eso sí, no pude evitar sentir cierta pena. La arquitectura se mantiene, pero sin un verdadero esfuerzo por preservarla. El castillo sigue en pie gracias al cuidado básico de un conserje de la zona, quien limpia el lugar y abre la puerta a los pocos visitantes que llegan.
Entrada sencilla y trato humano
No se necesitan permisos especiales. Solo hablar con el conserje, pedirle que te permita el ingreso y listo.
- Entrada: S/ 2
- Guía: alrededor de S/ 10, totalmente voluntario
Más que un cobro, se siente como un pequeño gesto de apoyo. Algo directo, sin intermediarios.
Por qué este lugar se me quedó grabado
El Castillo de Unanue no es un destino turístico tradicional. No hay tiendas, ni cafeterías, ni folletos. Y quizá por eso lo recuerdo tanto. Fue una pausa inesperada en el camino, un alto breve que terminó siendo más memorable que muchos destinos más “importantes”.
A veces viajar no es acumular lugares, sino encontrarse con espacios que no sabías que estabas buscando. Y este castillo, silencioso al borde de la carretera, fue exactamente eso para mí.
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