Durante años las lectoras de CD y DVD fueron componentes tan comunes que prácticamente no les prestábamos atención. Venían instaladas en nuestras computadoras y estaban ahí para instalar un programa, escuchar un CD, ver una película o grabar algún DVD. Poco tiempo después comenzaron a desaparecer. Hoy muchos notebooks ni siquiera tienen espacio para una unidad óptica y una generación completa de CDs y DVDs empieza a quedarse sin una máquina donde reproducirse.
En mi caso, el problema dejó de ser teórico cuando comencé a revisar los CDs y DVDs que heredé de mi madre. Mi hermano sabía que estaba intentando digitalizarlos y me obsequió varias lectoras que tenía guardadas. Una de ellas es esta pequeña TSSTcorp SN-208BB. No es una lectora rara ni particularmente valiosa. Pero actualmente su valor para mí es otro.
Quiero saber si todavía puede ayudarme a recuperar información que no quisiera perder.
¿Qué es la TSSTcorp SN-208BB?
TSST significa Toshiba Samsung Storage Technology, una compañía creada conjuntamente por Toshiba y Samsung que durante años produjo unidades ópticas para notebooks y computadoras de diferentes fabricantes.
La SN-208BB pertenece a aquella enorme generación de grabadoras DVD slim que encontramos en notebooks de comienzos de la década de 2010. La unidad que tengo fue fabricada en diciembre de 2011 y lleva incluso la identificación de Hewlett-Packard. Esta es una unidad SATA capaz de trabajar con CDs y DVDs. Las especificaciones documentadas para la SN-208BB indican lectura de DVD hasta 8x y CD hasta 24x, además de grabación DVD±R a 8x y DVD±R de doble capa a 6x. En realidad, nada extraordinario. Y justamente eso me parece interesante.
Cuando una lectora común encuentra una segunda vida
Esta SN-208BB probablemente pasó buena parte de su existencia haciendo exactamente aquello para lo que fue diseñada. Leer discos, asi de simple. Ahora tiene una tarea bastante diferente. De hecho estoy comenzando un proceso para preservar CDs y DVDs familiares antes de que el tiempo decida por mí cuáles puedo seguir leyendo.
Algunos están perfectamente conservados. Otros tienen muchos años encima. Y cuando empiezas a trabajar con medios ópticos antiguos descubres algo que resulta fácil olvidar: El disco es solamente una parte de la ecuación. La lectora también importa. Desde entonces, he estado probando diferentes unidades y no todas reaccionan igual ante el mismo disco. Una puede encontrar dificultades donde otra continúa leyendo.
Por eso mi hermano no me regaló simplemente dos lectoras viejas. Sin proponérselo, me dio dos oportunidades adicionales para intentar leer un disco problemático.
¿Qué puede leer la SN-208BB?
Para tratarse de una unidad tan pequeña, cubre prácticamente todo lo que necesito para esta colección.
Puede trabajar con CD-ROM, CD-R y CD-RW, además de DVD-ROM, DVD±R, DVD±RW y discos DVD±R de doble capa. También es una grabadora, aunque actualmente la función que más me interesa es exactamente la contraria: extraer lo que ya está grabado.
No puede leer Blu-ray. Para eso tengo otras unidades que también irán pasando por estas pruebas.
Una lectora slim no es necesariamente una mala lectora
Existe cierta tentación de pensar que una enorme unidad de escritorio necesariamente será mejor que estas pequeñas lectoras provenientes de notebooks. Para una colección antigua prefiero no asumirlo. Un disco difícil puede comportarse de manera distinta dependiendo del mecanismo, firmware, láser e incluso de la velocidad a la que intentemos leerlo.
Por eso estoy intentando construir algo que hasta hace poco no había pensado necesitar:
una pequeña colección de lectoras.
No para exhibirlas. Para usarlas.
Lo que voy a probar
La SN-208BB formará parte de una serie de pruebas que quiero ir documentando en MartinToy. En lugar de juzgar cada unidad únicamente por sus especificaciones, utilizaré progresivamente los mismos discos de referencia.
CDs de audio.
CD-R antiguos.
DVD originales.
DVD grabados.
Y, especialmente, discos problemáticos. Es aqui donde realmente quiero encontrar diferencias. Porque saber que una lectora alcanza 8x es relativamente poco interesante. Saber que consiguió leer correctamente un DVD que otras tres unidades no pudieron recuperar sería muchísimo más útil.
¿Compraría una SN-208BB actualmente?
No buscaría específicamente una SN-208BB pensando que es la lectora definitiva para preservar discos. Pero tampoco descartaría una. Son tan pequeñas, utilizan SATA y existen adaptadores y gabinetes que permiten reutilizar estas unidades fuera del notebook original. Y si ya tienes una guardada, probarla cuesta muy poco. En mi caso hay además una razón evidente para conservarla.
Fue un regalo de mi hermano para ayudarme a recuperar los discos que fueron de nuestra madre. Quizá esta pequeña lectora de notebook termine recuperando alguno que otra unidad no consiga leer. Con eso habrá justificado sobradamente seguir funcionando quince años después.
Preguntas frecuentes
¿La TSSTcorp SN-208BB lee CDs de audio?
Sí. Puede utilizarse para leer y extraer CDs de audio.
¿Lee DVDs de doble capa?
Sí. Es compatible con DVD±R DL.
¿Lee Blu-ray?
No. Es exclusivamente una unidad CD/DVD.
¿Se puede utilizar actualmente mediante USB?
La SN-208BB utiliza SATA. Puede reutilizarse externamente mediante un adaptador o gabinete compatible para unidades ópticas slim.
¿Sirve para recuperar CDs o DVDs antiguos?
Puede hacerlo mientras el disco continúe siendo físicamente legible. Lo interesante es utilizarla como una alternativa cuando otra unidad tiene dificultades con determinado medio.
¿Es mejor que una lectora moderna?
No asumiría que sí ni que no. Precisamente voy a comparar diferentes generaciones y mecanismos utilizando los mismos discos antes de sacar esa conclusión.
