TSSTcorp TS-L633C: una vieja lectora de notebook que todavía tiene algo que decir

Hay hardware que uno guarda porque piensa que algún día podría necesitarlo. Y hay otro que, años después, termina encontrando una utilidad que probablemente nunca imaginamos cuando era nuevo. La TSSTcorp TS-L633C pertenece al segundo grupo.

Es una pequeña unidad óptica de 12,7 mm que apareció integrada en numerosos notebooks de finales de la década de 2000 y principios de la siguiente. En aquella época no tenía nada particularmente exótico: era simplemente la grabadora de DVD de la computadora. Hoy, cuando las unidades ópticas prácticamente han desaparecido de los equipos nuevos, decidí volver a utilizar una. Pero esta vez con un propósito muy diferente: recuperar y preservar mi colección de CDs y DVDs antiguos heredados de mi madre. Y ahí comenzó a ponerse interesante.

¿Qué es la TSSTcorp TS-L633C?

TSST corresponde a Toshiba Samsung Storage Technology, la empresa conjunta que durante años fabricó una enorme cantidad de unidades ópticas utilizadas por distintos fabricantes de computadoras. La TS-L633C es una grabadora DVD±RW slim con interfaz SATA.

Sus especificaciones son bastante representativas de las unidades ópticas para notebook de su generación:

  • lectura de DVD hasta 8x;
  • lectura de CD hasta 24x;
  • grabación DVD±R hasta 8x;
  • soporte para DVD±R DL;
  • DVD±RW;
  • DVD-RAM;
  • CD-R y CD-RW.

También puede trabajar con discos DVD de doble capa. Dell, por ejemplo, distribuía firmware específico para esta unidad ya en 2009.En realidad nada extraordinario sobre el papel. Pero las especificaciones no cuentan toda la historia.

Volver a utilizarla muchos años después

Mi interés actual por estas lectoras no consiste en grabar DVDs. Estoy revisando una colección acumulada durante muchos años y tratando de recuperar el contenido de discos que, en algunos casos, llevan décadas almacenados.

Hay DVDs originales, discos grabados y medios económicos de diferentes fabricantes y épocas.Y rápidamente descubrí algo importante:

dos lectoras de DVD no necesariamente se comportan igual frente al mismo disco.

Un disco puede funcionar perfectamente en una unidad y provocar errores constantes en otra. Esto hace que una vieja TS-L633C vuelva a tener utilidad. No necesariamente porque sea la mejor lectora que existe, sino porque representa otro mecanismo, otro láser y otra estrategia de lectura que puedo intentar cuando un disco presenta problemas.

El problema de los DVDs antiguos

Un DVD almacenado correctamente puede durar muchos años, pero nuestras colecciones reales rara vez han vivido en condiciones de laboratorio. Los discos tienen huellas, pequeños rayones, polvo. Algunos fueron grabados en medios de excelente calidad y otros en DVDs económicos que comprábamos porque eran los que había disponibles.

Cuando intenté recuperar algunos de esos discos comenzaron a aparecer errores de lectura e incluso problemas de comunicación con determinadas unidades conectadas mediante USB. Fue entonces cuando dejé de pensar en las lectoras como simples periféricos intercambiables. La lectora si importa.

Una lectora slim tiene ventajas… y limitaciones

La TS-L633C nació para notebooks. Eso significa que su mecanismo debía ser pequeño, consumir poca energía y ocupar muy poco espacio. De hecho, la unidad mide aproximadamente 12,7 mm de alto y utiliza interfaz SATA slim. Para utilizarla actualmente fuera de un notebook es posible instalarla en un gabinete o adaptador USB apropiado. Es una solución muy compacta para tener una segunda o tercera lectora disponible. Tampoco esperaría de ella necesariamente la misma robustez mecánica de una buena unidad óptica de escritorio.

Y cuando trabajamos con discos deteriorados, esas diferencias pueden importar.

Algo que estoy aprendiendo: no descartes un disco por una sola lectora

Esta probablemente sea la conclusión más importante de mis pruebas hasta ahora. Si estás intentando recuperar un CD o DVD antiguo y la computadora informa errores de lectura, no asumiría inmediatamente que el disco está perdido. Primero probaría:

  1. limpiar cuidadosamente el disco;
  2. reducir la velocidad de lectura cuando sea posible;
  3. probar otra unidad óptica.

Ese tercer punto me ha parecido especialmente importante. Por eso estoy comenzando a conservar y probar diferentes lectoras. La TS-L633C forma parte de ese pequeño laboratorio.

¿Compraría una TS-L633C actualmente?

No la buscaría específicamente como mi única unidad para comenzar un proyecto de preservación. Sin embargo, me ha traido excelentes resultados. Si tienes una guardada dentro de un notebook antiguo o encuentras una a muy bajo precio, definitivamente no la descartaría. Puede leer CD y prácticamente toda la familia de DVD grabable de su época y ocupa muy poco espacio. Aparte, para mí, además, tiene otro valor: disponer de diferentes mecanismos de lectura aumenta las posibilidades cuando aparece un disco particularmente complicado. Una unidad que falla no significa necesariamente que todas lo harán.

Lo que quiero averiguar

Esta TSST es solamente una de varias lectoras que estoy utilizando. Mi intención es probarlas progresivamente con los mismos discos y documentar los resultados. No quiero determinar cuál es mejor mirando únicamente velocidades o especificaciones. Quiero ir mas allá, descubrir algo bastante más práctico:

¿qué lectora elegiría para intentar recuperar un disco que no quiero perder?

Cuando haya acumulado suficientes pruebas, compararé todas las unidades utilizando los mismos medios. Probablemente ahí aparezcan algunas sorpresas.

Preguntas frecuentes

¿La TSSTcorp TS-L633C lee CDs?

Sí. Puede leer CD-ROM y CD de audio, además de CD-R y CD-RW.

¿Puede leer y grabar DVD de doble capa?

Sí. La unidad soporta DVD+R DL y DVD-R DL.

¿Lee Blu-ray?

No. Es una unidad CD/DVD, no una unidad Blu-ray.

¿Se puede utilizar por USB?

La unidad originalmente utiliza SATA slim. Puede utilizarse externamente mediante un gabinete o adaptador USB compatible.

¿Es recomendable para recuperar DVDs antiguos?

Puede ser útil, especialmente como unidad alternativa. Sin embargo, no asumiría que existe una única lectora perfecta para discos deteriorados. Precisamente una de las cosas que estoy comprobando es cuánto puede variar el resultado utilizando diferentes mecanismos.

¿Vale la pena conservar estas lectoras antiguas?

Si tienes una colección importante de CDs o DVDs, creo que sí. Tener varias unidades compatibles puede resultar sorprendentemente útil cuando aparece un disco difícil de leer.